Cada vez en mayor medida, los gerentes de las empresas se enfrentan a escenarios caracterizados por la incertidumbre en donde necesitan realizar análisis de datos por el hecho de que la información que tienen a su disposición es tanto incompleta como asimétrica. Esta afirmación es cierta prácticamente en cualquier circunstancia, ya sea para el momento de decisión en el diseño de un nuevo producto, el análisis de clientes actuales o potenciales o el rediseño de su proceso productivo.

La información como complemento del sentido común

Dentro de un escenario como el propuesto, ya no es suficiente con que los gerentes hagan uso del sentido común para poder llevar con éxito una empresa. Los empresarios en la actualidad, si quieren llegar a ser competitivos, deben usar toda la información que tienen a su disposición, convirtiéndola en una herramienta que les permita tomar decisiones acertadas.

De hecho, el aprovechamiento del conocimiento es uno de los principios fundamentales de este proceso gerencial. No es suficiente optimizar los procesos internos, o conseguir los mejores precios del proveedor, o tener el equipo más motivado. Es necesario medir el rendimiento empresarial y aprovechar ese conocimiento para reevaluar las decisiones tomadas y tomar nuevas decisiones si es preciso.

Proceso de negocio necesario

Es fundamental que las organizaciones empresariales, independientemente de su tamaño, cuenten con un proceso estructurado, analítico, científico y formal, que facilite dicha toma de decisiones, que integre todas las áreas de la empresa y que, a su vez, sea compatible con los objetivos estratégicos de la organización. A este proceso estructurado se conoce con el nombre de análisis de datos. Estos procesos analíticos merecen tanta atención como los procesos productivos o comerciales y deben ser transversales a lo largo y ancho de las organizaciones. El análisis de datos aporta valor en cualquier proceso o departamento por lo que ignorarlo es tanto como renunciar a un activo importantísimo de cualquier organización.

Los datos en sí mismos tienen poco o ningún valor. Recopilar datos no sirve para nada si no se “cocinan”. Lo importante del análisis de datos es utilizar dichos datos para crear información, que es la que aporta un verdadero valor para los tomadores de decisiones. En general, el análisis de datos se entiende como un proceso para integrar, revisar, depurar, estandarizar y modificar datos, con el fin de resaltar información relevante y de utilidad para la empresa. El proceso incluye, además, la generación de conclusiones, comparaciones y correlaciones entre distintas variables. Todo ello con el objetivo de mejorar la toma de decisiones (el fin último del análisis de datos).

Típicamente, los datos dentro de una empresa pueden convertirse en información a través de alguno de los siguientes cinco mecanismos:

  • Realizando cálculos, a los fines de generar indicadores de gestión.
  • Estableciendo categorías.
  • Corrigiendo o eliminando errores.
  • Sintetizando o resumiendo.
  • Contextualizando los datos.

Ser o no ser

El análisis de datos en cualquier negocio puede establecer la diferencia entre tener o no tener una organización exitosa. Este proceso o trabajo analítico puede permitir a los empresarios mejorar y descubrir errores de una manera menos costosa que mediante el método de “ensayo y error”.

No dejamos de sorprendernos como empresas de todos los tamaños, también empresas multinacionales o organismos públicos que gestionan cientos de millones de dólares, tienen muchas veces procesos analíticos precarios y que con una mínima inversión en soluciones de Business Intelligence obtienen unos resultados inmediatos, evidentes y medibles.

Fuente: Business Intelligence fácil

Adaptado por la División consultoría de EvaluandoSoftware.com