Consecuencias de las tecnologías de información en el desempeño de las empresas

El aprovechamiento real de las tecnologías de información y comunicaciones es posible cuando se realizan cambios profundos en los procesos internos de las firmas y en sus relaciones con los proveedores, clientes y socios.

Al facilitar el rediseño de los procesos industriales y mejorar la coordinación de los grupos de trabajos, las tecnologías de información y comunicaciones (TIC), son facilitadoras del cambio tecnológico en las empresas y, su adopción, en general, está fundamentada en tres elementos.

  1. Los incentivos económicos que tengan los gerentes o propietarios de las empresas para adoptar estas tecnologías.
  2. Los riesgos inherentes a no conocer los rendimientos que dichas tecnologías pueden tener y los problemas de adecuación, manejo e instauración de las mismas dentro del proceso productivo y organizacional de la empresa,
  3. El nivel de difusión en el mercado en el cual compite la empresa, los costos de la misma y los servicios complementarios por su compra.

Una vez que un gerente o propietario de una empresa realiza inversiones en las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) es de esperarse que se generen reducciones de costos o ganancias de productividad, las cuales, sin embargo, pueden no ser inmediatas.

Luego de varios estudios realizados en diferentes países, se llegó a la conclusión que las empresas que introdujeron estas tecnologías sin combinarlas con inversiones en la capacitación de los empleados, sin hacer cambios en la dirección y sin modificar la organización de trabajo, tuvieron un efecto negativo sobre el crecimiento de la productividad que duró varios años.

Es importante tomar en cuenta que un aprovechamiento real de estas tecnologías es posible sólo si se realizan cambios profundos en los procesos internos de las firmas y en sus relaciones con los proveedores, clientes y socios. Estos cambios son parte de un proceso que no es automático ni fácil, y los costos y tiempos de adaptación pueden ser elevados. En particular, en el caso de las empresas de menor tamaño, los esfuerzos necesarios para el acceso y la difusión de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) son mayores debido a la limitada utilización de sistemas digitales y por la presencia de estructuras organizacionales relativamente simples. En este sentido la incorporación de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) requiere complementariedades entre las inversiones en esas tecnologías y otras inversiones que produzcan cambios en la empresa y su productividad. Estas inversiones comprenden:

  1. El desarrollo de procesos.
  2. El cambio organizacional.
  3. La adquisición de mejores habilidades para los gerentes y trabajadores.
  4. La obtención de soluciones informáticas específicas.
  5. La modificación de métodos de trabajo; así como la producción de bienes y servicios para apoyar nuevos modelos de negocios.

La adopción de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) no es una tradicional inversión de capital en cuanto se trata de tecnologías de propósito general. Las tecnologías de propósito general no sólo contribuyen directamente a ganar más productividad, sino que indirectamente también contribuyen a innovaciones complementarias y tienen la capacidad de aplicarse a un rango de distintas funciones organizacionales y sectores productivos. En este sentido se puede decir que las TIC no se limitan a transformar a las empresas, sino también a modificar las relaciones dentro de la cadena de valor y a producir cambios en la relación con los consumidores.

En años recientes han sido realizados diversos estudios que evalúan la relación entre inversión en TIC y productividad, controlando por factores complementarios. De esta manera ha sido posible profundizar esta temática agregando otros elementos al análisis.

Se puede mencionar, por ejemplo, la separación de las diferentes contribuciones a la productividad que tienen las diferentes tecnologías (por ejemplo, comunicaciones, software, hardware, etc.) en lugar de considerarlas como un conjunto homogéneo. Al mismo tiempo se empezó a prestar especial atención a las las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) como parte del proceso de innovación, que tiene que ser acompañado por otros cambios para que se manifieste en una mejora notoria en la productividad.

Algunos de estos cambios son la inversión en capital humano, especialmente mano de obra calificada y también prácticas organizacionales orientadas al empleado. De esta forma, la inversión en las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) por si misma no conlleva un aumento en la productividad a no ser que se vea complementada por las prácticas anteriormente mencionadas.

En el caso de América Latina hay algunos estudios recientes que evidencian la existencia de una relación entre la inversión TIC y productividad de las empresas.

El éxito de una estrategia de incorporación de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) involucra simultáneamente “inversiones” en cambios de la organización, innovación en las estrategias de los negocios y formación de capital humano. Parte del efecto de estas tecnologías genera beneficios y costos que son difíciles de cuantificar. Esas inversiones complementarias crean activos para la firma individual y para los sectores productivos que a veces son intangibles e indivisibles.

La integración de procesos es una de las claves

Un aspecto intrínseco a las las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) es la aceleración en la velocidad de transmisión de la información al interior de las firmas y en el tejido productivo en general; sin embargo esto no necesariamente conduce al desarrollo de las capacidades necesarias para crear y difundir el conocimiento y traducirlo en mejoras en la productividad. En este sentido, no sólo importa la cantidad de TIC, sino también los tipos de TIC adoptados y la manera en la cual son efectivamente incorporadas en las firmas, modificando las rutinas y el modelo de negocio.

La incorporación de software de gestión más complejo, posibilita un intercambio de comunicación inter-organizacional donde las firmas pueden dar y recibir información de sus oferentes, ahorrando los costos de preparación y despacho del pedido (o compras de insumos), integrando el sistema administrativo con el de producción, mejorando de esta

manera costos y tiempos (por ejemplo: el sistema de intercambio de datos electrónicos (EDI). Algunas compañías, a través de las las tecnologías de información y comunicaciones (TIC), han producido innovaciones organizacionales tendientes a mejorar los servicios a los consumidores y han abierto nuevos rangos de posibilidades para interactuar con ellos.

Hay que tomar en cuenta que los efectos en la productividad pueden tomar un largo tiempo en materializarse. Aunque las firmas realicen todas las “inversiones” complementarias” (TIC, capacidades de los trabajadores, cambios en la organización) existe una restricción temporal para poder aprender a utilizar de la manera más eficiente los nuevos sistemas de producción. Los resultados muestran que altas oportunidades de aplicaciones de TIC son caracterizadas por mayor crecimiento de las actividades de patentamiento, alta tasa de entrada de nuevos innovadores y alta concentración de actividades tecnológicas en las firmas Contrariamente, bajas oportunidades de aplicación delas tecnologías de información y comunicaciones (TIC) pueden llevar a bajo crecimiento, reducida entrada de nuevos innovadores y baja concentración de actividades de innovación en las firmas.

Fuente: CEPAL. El desafío de las TIC en Argentina. Crear capacidades para la generación de empleo

Adaptado por la División Consultoría de EvaluandoSoftware.com

 

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