El fin del Software ERP ¿El modelo SaaS reemplazará al tradicional?

Muchas empresas se inclinan hoy en día por esta modalidad de software, basándose principalmente en el ahorro en los costos de la implementación. Si bien son las Pymes las primeras en volcarse hacia el modelo SaaS, según la mirada de los especialistas pareciera que esta tendencia va en aumento también en las grandes compañías. Pero… ¿Es así realmente?

Julio Castro -Miembro fundador de D.I.M.S., S.L., España, asegura:

“Sin duda los ERPs locales serán reemplazados por los ERPs en Cloud. De hecho, en menos años de lo que pensamos. Y si bien son las Pymes las primeras en entrar en el juego del Cloud -situación que tiene toda su lógica ya que se les abre la posibilidad de acceder a un mundo de aplicaciones que en modo local tendrían un precio inabordable para ellas, pues la diferencia de costes es abismal y por ende los precios finales- desde nuestra experiencia estamos viendo que las grandes empresas no tienen ningún problema para entrar al modelo Cloud, cuando existe una confianza con el proveedor de años anteriores”.

Sin embargo, Daniel Aisemberg -Director de Evaluando Software, medio de divulgación de mayor importancia en Latinoamérica de estudio, análisis, medición, comparación y recomendación de software-, aporta el siguiente dato:

“De las 960 empresas que llevamos relevadas, que tenían o tienen presupuesto asignado para implementar un ERP en América Latina durante los años 2010, 2011 y lo que va de 2012, menos del 10% se interesó en el modelo SaaS. Más del 90% manifestaron que su proyecto de software sería tradicional (On premise). El único cambio que puedo destacar es que el último año, 2012, hubo un mayor interés en recibir propuestas SaaS y On Premise. El otro punto que creo no acelera la adopción es el propio vendor. Si bien el software está técnicamente preparado para ofrecerse en SaaS, el vendor intenta venderlo con una metodología inadecuada y pensando en términos de la venta tradicional. Por tanto, el modelo comercial nunca termina de cerrarse bien”.

Por lo cual, deja en cuestión si en el campo está sucediendo realmente esto, es decir, la adopción del modelo SaaS.

Miguel Angel García Sánchez – Gerente Comercial en Auren Consultores, España- Concuerda con Daniel: “Haz realizado una clara radiografía de por qué el SaaS no penetra mucho más que el On Premise. Yo creo que el origen del problema viene dado por:

“Desde el lado del cliente: considerar que su modelo de negocio es especial y que una implantación basada en un modelo genérico (más acorde con lo que debe de ser un proyecto SaaS) no le sirve, a pesar de que en el 90% de los casos esta “diferenciación” se basa sólo en vicios y mala praxis en parte derivada de su sistema legacy”.

Y ya descarto el aspecto psicológico que en el pasado representaba el principal problema (“no sé dónde están mis datos”, “no me siento seguro porque no sé si podré conectarme, etc”), básicamente porque a día de hoy todo el mundo utiliza algún servicio SaaS o Cloud a diario, como Gmail, Dropbox, Spotify.

“Desde el lado del vendedor: aquí el problema es diferente, yo creo que es un problema de inercia y de objetivos. Si un proyecto de implantación On Premise digamos que supone 50.000 €, pero su equivalente SaaS se pueda vender a un precio de 100 ó 200 € / mes por usuario, ¿qué le interesa más a nuestra fuerza de ventas? Pues dado que lo habitual es establecer objetivos anuales de ventas, es la primera opción la que vamos a poner sobre la mesa. Además, el equipo de consultoría preferirá plantear un proyecto a medida en lugar de un proyecto basado en un modelo predefinido, por lo que la opción SaaS será la última en considerarse, algo así como un “mal menor”.

Sin embargo, en áreas funcionales en donde no existía un claro control en las organizaciones y donde la movilidad juega un papel fundamental (como es el caso del CRM), hemos visto que fabricantes como SalesForce.com han logrado una clara posición de dominio, por lo que todo hace prever que el modelo se extenderá a otras áreas del software empresarial”.

Agrega Julio Castro

“En nuestro caso, Daniel,  hablo desde nuestras propias experiencias implantando software en Cloud. De hecho, tenemos bastantes contactos desde América Latina, en los que se interesan por nuestros productos Cloud, pero la barrera la encontramos siempre en la adaptación a la legislación local, por falta de socios tecnológicos en la zona.

No obstante, yo creo que el problema es que en la actualidad hay muchas empresas de software Cloud, que están ofreciendo gato por liebre y los costes no les cuadran ni a los proveedores ni a los clientes. Es el típico caso en que se ofrece un software común diseñado para ser ejecutado en una estación de trabajo y el proveedor lo instala sobre un servidor virtualizando un espacio para cada empresa cliente, ejecutando un software tipo Terminal-server para ejecutar sesiones remotas.

En estos casos lo único que estamos haciendo es trasladar el trabajo de mantenimiento y actualización de la empresa a la nube, pero el trabajo sigue teniendo que hacerse y por lo tanto los costes no pueden variar mucho.

En cambio si tu sistema te permite que el acceso de un cliente no dependa de su servidor sino de cualquiera, entonces puedes encender o apagar máquinas en función de la demanda, lo que implica un importante ahorro de energía, de la misma manera que si todos los clientes trabajan con un único juego de programas (no copias replicadas, aunque permite que cada cliente tenga sus propias configuraciones), entonces el trabajo de actualización es uno solo (divide el coste por los cientos de empresas que tengas y verás el ahorro).
En nuestro sistema, añadir una empresa cliente nueva, viene a ser como añadir un usuario en un sistema convencional de cientos de usuarios, con sus configuraciones o programaciones a medida y evidentemente salvando las distancias ya que cada empresa tiene su propia base de datos totalmente independiente, pero esto se ejecuta con procesos automatizados por lo que está claro que el coste no tiene nada que ver”.

Y aclara que

“En el caso del ERP, quisiera puntualizar Cloud y SaaS, pues entendiendo literalmente SaaS como pago por uso, hay que tener en cuenta que mantener una empresa alojada con sus datos y configuraciones tiene un coste, al margen del uso que se haga de esta. Por eso, prefiero llamarlo Cloud”.

Miguel Ángel en relación al comentario de Julio, pregunta: ¿De qué arquitectura se trata y sobre qué tecnología se asienta? ¿Es SOA?

A lo que Julio responde

“En respuesta a tu pregunta, te diré que nuestra tecnología se empezó a desarrollar sobre el año 2002, debido a que no encontrábamos en el mercado las herramientas que necesitábamos. No es SOA aunque tiene algún parecido en cuanto a que se basa en unas funciones (servicios) y están orquestadas por un programa que provee la lógica de ejecución. Pero por otra parte se basan en conexiones con “estado” y esto es fundamental para la velocidad de proceso, por ejemplo para la conexión con la base de datos (una única al abrir la sesión), no utiliza el protocolo http ni html, sólo viajan los datos, no las pantallas, el lenguaje de programación se ejecuta desde una base de datos, etc, y consta de un sistema operativo Linux y base de datos Postgresql, única para programas y con una base de datos independiente para cada empresa cliente.

No se trata de ser visionario, sino sencillamente de observar las necesidades. En los años 90 teníamos muchos clientes con sede en una localidad y fábrica en otra y había grandes problemas y costes para que pudieran trabajar con el mismo sistema, de ahí surgió la necesidad de desarrollar una tecnología que lo abarcase ya que nuestras experiencias con Terminal server fueron absolutamente ineficientes.

En cuanto al tema de seguridad, si vuestra empresa es implantadora de ERPs, están registrados en los documentos de la LOPD de todos vuestros clientes, como personal que tiene acceso a sus datos por necesidades del trabajo que realiza, de la misma forma que nosotros, por tanto el cliente tiene una garantía bastante importante de que sus datos no van a esparcirse por ahí.

Por otra parte entiendo que la Nasa, la Esa, Airbus no quieran alojar algún tipo de datos en la nube pero los datos de las PYMEs tienen ese grado de innovación/valor?”

Por su parte, Anton Martínez Arranz -Consultor DMS, ERP en empresas de automoción España- señala:

“Las cuestiones técnicas son muy interesantes pero creo que sí aún prevalece una factor psicológico fundamental, a diferencia de lo que opina Miguel Ángel: Los empresarios no están dispuestos a que sus datos contables, de clientes estén en un lugar difuso como es la “nube”.

Quieren tener el control de sus actividades y la información que les aportan clientes, proveedores etc. y mantenerla en un servidor encerrado en un cuarto oscuro. Eso les da esa seguridad psicológica que desean, aunque realmente sea falsa”.

Como adelanto de las conclusiones, que se verán en la Parte II de este informe, podemos reflexionar que, para el caso del ERP, el modelo tradicional de venta conocido como On Premise, convivirá con el SaaS, no va a desaparecer.

Por otro lado, para que el SaaS crezca más rápido, se requiere mayor evangelización para derribar barreras culturales y mitos, que son los principales obstáculos que oponen esa resistencia al modelo.

Proveedores de software, ¡aún hay mucho trabajo por hacer!

Editado por Romina Moncalvi
colaboradora de Evaluando Software

 

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