Las organizaciones globales de hoy tienen que navegar en un “nuevo mundo del trabajo”; uno que requiere un cambio dramático en sus estrategias de liderazgo, talento, y recursos humanos.

En este nuevo entorno, las barreras entre el trabajo y la vida persisten. Los empleados están “siempre hiper-conectados”a sus trabajos mediante las tecnologías móviles.

Las herramientas de Networking como LinkedIn, Facebook, y Glassdoor permiten a la gente monitorear fácilmente el mercado para buscar nuevas oportunidades de trabajo. La información acerca de la cultura de una organización está al alcance de un “click” permitiendo encontrar datos acerca de su visión y principios, tanto para sus empleados actuales, como potenciales.

La relación de poder entre empleador y empleado ha cambiado. Hoy los empleados son percibidos como clientes o socios, más que como subordinados.

Las barreras entre el trabajo y la vida persisten

Muchos de los empleados de hoy trabajan en equipos globales que operan 7×24. Un número creciente de trabajadores calificados lo hace en esquemas laborales no tradicionales y cambiantes: tiempo parcial, tiempo flexible, contratos a término fijo, etc.

Por esta razón las organizaciones necesitan integrar esta nueva fuerza laboral a sus programas de talento. Las nuevas tecnologías cognitivas están desplazando a los trabajadores, forzando a las compañías a rediseñar sus procesos para incorporarlas en su estrategia de negocio.

Los cambios demográficos también entran en juego. Los Millennials (generación del Milenio), que ahora componen más de la mitad de la fuerza laboral, están tomando un rol crucial. Sus expectativas son diferentes a las de las generaciones anteriores. Ellos esperan responsabilidades y cargos de liderazgo en el corto plazo. Buscan mayor propósito en su trabajo, y quieren mayor flexibilidad en la manera como lo hacen.

Para las áreas de Recursos Humanos este nuevo mundo requiere un pensamiento audaz e innovador. Desafía las prácticas tradicionales acerca de cómo evaluamos y administramos a la gente; cómo comprometemos y desarrollamos equipos; cómo seleccionamos a los líderes y cómo medimos su desempeño. Las áreas de Recursos Humanos enfrentan ahora retos importantes para medir y monitorear la cultura, simplificar el ambiente de trabajo, y rediseñar los cargos, para ayudar a la gente a adaptarse. Por ejemplo trabajar con personas de varias generaciones.

Para los equipos de RRHH y de talento, serán años de superación. A medida que éstas fuerzas laborales toman impulso, vemos los próximos años para desarrollar la creatividad, el liderazgo, y generar un rediseño fundamental en prácticas de RRHH que se han usado por años.

Fuente: Deloitte University Press, Tendencias Globales en Capital Humano

Por Divisón Consultoría de EvaluandoSoftware.com