Los datos ¿Pueden relatar una historia?

Parece que en cuestión de datos una nueva era ha llegado. Basada en la necesidad de toma de decisiones analizando grandes volúmenes de datos, también conocido como Big Data, no es sólo la última moda, es el futuro de cómo se harán crecer el negocio. Pero contar con datos no es la solución. Es sólo una parte de la ruta a esa solución.

Las empresas se dieron cuenta que necesitan entender los datos. Como resultado, las organizaciones comenzaron a medir y supervisar todos los aspectos de sus negocios. Venta, fabricación, transporte, costos y cualquier otra cosa que pudiera ser capturado fueron rastreados y convertidos en datos. ¿Están bien controlados o no tanto? Lo que se busca es mejorar la calidad de la información.

Se puede decir que lo que quieres y necesitas es convertir los datos en una historia que los explica y no solamente los muestra y expone. Una narrativa que le da marco a los números de hoy mediante la exploración de las tendencias y comparaciones que necesitas con el fin de dar sentido a todo.

Puede ser que ya tienes a alguien que mira los datos, construye las consultas , interpreta los resultados y redacta los informes. Pero esto consume mucho tiempo y mano de obra intensiva. Por lo tanto, no escala, no puede crecer . Teniendo en cuenta todo el tiempo y dinero que se puso en la recopilación y gestión de los datos, ¿Por qué seguir con formas no escalables y costosas de realizar la interpretación de datos y comunicaciones de manera artesanal?

Si se va a aprovechar realmente el Big Data, hay que llegar a una visión humana a escala de la máquina. Se necesitarán sistemas que no sólo realizan análisis de datos, sino que también que comuniquen los resultados que se encuentran en una forma narrativa clara y concisa.

La mayor parte de las veces, el usuario sabe lo que quiere de los datos. Al tomar lo que sabe y ponerlo en manos de un sistema automatizado que pueda hacer el análisis, las correlaciones, comparaciones y luego explicarlo en términos humanos, o en lenguaje natural, se puede lograr la eficacia y darle el sentido a los datos. Al abrazar el poder de la maquinaria del software, se puede generar automáticamente las historias de los datos para cerrar la brecha entre los números y el relato.

Para hacer esto, el comienzo tiene que ser la historia en sí misma. En ese relato se definen sus necesidades de información. Los datos requeridos esbozan la forma en que se los van a obtener y los elementos de información que tienen . Es importante tener en cuenta que el punto de partida para la forma de pensar en este problema es la historia y los objetivos de comunicación. No son los datos, pues son el instrumento de la comunicación que desea apoyar.

He aquí un ejemplo. Imagínese, por un momento, el negocio de una cadena de restaurantes con varios locales, que ha reunido las transacciones del punto de ventas en un almacén de datos para cada uno de sus franquiciados; pero ninguno de ellos está utilizando esos datos porque simplemente no consiguen lo que necesitan de ellos si bien tienen idea sobre qué están haciendo sus tiendas y lo que deben hacer a continuación. Es necesario dar a cada uno un informe en el que se explique cómo lo están haciendo en comparación con ellos mismos a través del tiempo, cómo se podrían comparar con otros restaurantes, y donde puede haber déficit de gestión. Esto define la comunicación que se describe a continuación, que el flujo de análisis de nuevo sentido al nivel de datos. Gráficamente, esto se convierte en:

Todo confluye para que el sistema diga cosas como esta:

Los emparedados fueron el elemento del menú más débil de esta semana con ventas diarias promedio de menos de 140 unidades. Llevar las ventas diarias de la tienda al mismo nivel que la red, le agregaría aproximadamente USD 566 más beneficios cada mes. Durante un año, eso es un extra de 6,828 dólares. La tienda sólo tiene que vender seis unidades más por día para lograr esto.

Por supuesto, cada restaurante tiene que obtener el asesoramiento que sea relevante para él. Esto proporciona a los propietarios de la franquicia, la capacidad para tomar decisiones impulsadas por las historias y conocimientos que explican sus negocios en lugar de los datos por sí solos.

Para lograr escala en la interpretación de los datos, hay que aceptar el poder de la “maquinaria” para extraerlos y explicarlos considerando que el franquiciado, y únicamente él, están en una posición única para analizar y comunicar. Con la orientación al negocio, la “maquinaria” puede proporcionarnos el vínculo humano entre el mundo de grandes volúmenes de datos y el conjunto final que queremos: un mundo de conocimiento basado en la evidencia y la toma de decisiones. Porque el valor de grandes volúmenes de datos no son los datos. Es la narración.

Fuente
Traducido y adaptado por la División Consultoría de Evaluando ERP

 

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