Luego de hacer un trabajo con más de 300 empresas los autores, proporcionan una amplia base de datos de estrategias, mapas estratégicos y Balanced Scorecard.

Basados en esta acumulación de experiencias y conocimientos, permitieron que el modelo de las cuatro perspectivas para la determinación de la estrategia de creación de valor de la organización proporcionara a los equipos ejecutivos un lenguaje común para la discusión de la trayectoria y de las prioridades de sus emprendimientos, asistiendo al debate entre estos ejecutivos, mediante el desarrollo de una representación gráfica llamada mapa estratégico.

Según los autores, Kaplan y Norton, la estrategia equilibra fuerzas contradictorias, tales como las inversiones en activos intangibles para aumentar los ingresos a largo plazo que están siempre en el camino de reducción de costos para mejorar el desempeño financiero a corto plazo. El objetivo principal de las organizaciones del sector privado es proporcionar el crecimiento sostenible de valor a sus accionistas. Esto implica el compromiso a largo plazo.

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Figura 1 – Mapa estratégico (Kaplan & Norton)

Simultáneamente a lo previamente expuesto, la organización necesita presentar mejora en su desempeño a corto plazo, que siempre puede ser logrado con el sacrificio de las inversiones a largo plazo, y que a menudo es casi imperceptible. Así, el principio de la trayectoria de la estrategia, está en el equilibrio y la articulación de los objetivos financieros a corto plazo – reducción de costos y mejora de la productividad – con objetivos a largo plazo – mayor beneficio.

Las organizaciones buscan más que una fuente de medición, permitiendo, así, identificar con mayor precisión los elementos de desempeño superior de una organización, fortaleciendo las posiciones de defensa o incorporando un nuevo enfoque estratégico que permita la traducción de estos elementos en ventaja competitiva.

Qué son los mapas estratégicos

En la opinión de varios autores, los mapas estratégicos definen de forma clara cuatro perspectivas de valor. Además de la perspectiva financiera, ampliamente considerada en el pasado, hay tres nuevas perspectivas de medición que alinearán las acciones de toda la organización para que esta alcance sus metas. Las 4 perspectivas que forman los mapas estratégicos.

a) Perspectiva financiera

El objetivo principal es buscar valor a largo plazo para los accionistas. Para que esto sea posible, es necesario mejorar la estructura de costos, mejorar la utilización de los activos, ampliar las oportunidades de ingresos, aumentar el valor para los clientes, entre otros.

b) Perspectiva del cliente

El objetivo es aumentar la percepción del cliente para su marca y, así, incrementar su valor. Es necesario que exista un precio, calidad, disponibilidad, selección, funcionalidad, mejoras en los servicios, aumentó de sociedades y mejoras en la imagen de la marca.

c) Perspectiva interna

El centro de esta perspectiva es la mejora de los procesos internos que proporcionan una base sólida para la consolidación de las dos anteriores, tales como: la mejora de la gestión de los procesos operacionales como también de la provisión de la producción, distribución y gestión de riesgos; proceso de gestión de clientes a través de la selección, conquista, retención y crecimiento de clientes; procesos de innovación con la identificación de oportunidades, portafolio de Investigación y Desarrollo de nuevos productos y servicios, desarrollo de nuevos proyectos y lanzamientos, proceso normativo y social, como el medio ambiente, la salud y la seguridad, la empleabilidad y la comunidad.

d) Perspectiva de aprendizaje y conocimiento

Esta perspectiva se puede traducir como el aumento del valor de la organización en capital intangible (capital humano), de la información organizacional, promovidos a través de la cultura, liderazgo, alineación a las estrategias y el trabajo en equipo.

En resumen, los mapas estratégicos pueden ajustarse a la estrategia de cada organización, describiendo cómo los activos intangibles impulsan mejoras de desempeño en los procesos internos de la organización, agregando valor para los clientes, accionistas y la comunidad.

Kaplan y Norton dan una importancia crucial a los mapas estratégicos, debido a ser la herramienta que, en teoría, ayuda a los directivos llevar sus objetivos y metas a los miembros de la organización, de manera clara y con elementos que fomenten su traducción, de forma inteligible y sin criterios dudosos relacionados a sus valores cuantitativos y cualitativos.

Adaptado por la División consultoría de EvaluandoSoftware.com