Sobre la adopción del modelo Ágil de desarrollo de Software

En los últimos años se ha estado asistiendo a una explosión del concepto de “modelo Ágil” aplicado a la construcción de Software. Bajo los postulados del manifiesto ágil, han aparecido iniciativas empresariales, grupos de interés y comunidades focalizadas en difundir un nuevo paradigma en el sector del desarrollo de software.

El sueño de conseguir equipos “maravillosos” y autoorganizados está generando un alto entusiasmo en muchos profesionales de las TTII con la adopción de los métodos ágiles. Hay en el aire una promesa de renovación y se respira un ambiente de optimismo sobre los beneficios que los métodos ágiles pueden generar para las empresas que los adopten como marco de referencia. Sin embargo, hay que ser prudente y no tender a exagerar los beneficios, pasando por alto los costes que pueden suponer el proceso a gran escala, aunque por el contrario, hay alternativas al alcance de todos , pudiéndose además hacer bien las cosas. Todo el mundo parece estar dejándose llevar por el entusiasmo, y se comparte un sueño de renovación, alentado por la irrupción de grandes empresas en el mundo Ágil.

No obstante, el desarrollo Ágil, parece a priori más orientado y enfocado a pequeñas empresas emergentes que han de renovar drásticamente sus planteamientos como manera para competir e innovar en un entorno de negocios tan dinámico como el que se viene viviendo en los últimos años.

La propia estructura de la empresa emergente o pequeña empresa hace más fácil la creación de equipos multidisciplinares pues debido a su corta estructura es necesario que cada persona sea capaz de hacer “un poco de todo”, en lugar de las grandes organizaciones donde los perfiles están mucho más estructurados (enfocados a los modelos Waterfall y totalmente relacionados con cada una de las fases del modelo en cascada). Esto es, el analista hace análisis, el programador solo programa, el arquitecto de Software solo tira código de elementos horizontales, etc.

En una gran empresa, con un enfoque metodológico fuerte basado en las técnicas tradicionales, el proceso para la adopción de una filosofía Ágil es una tarea que requiere de preparación y no está exenta de dificultades. Es un hecho, que adoptar un modelo ágil es viable en todo tipo de organizaciones. Sin embargo, a medida que aumenta el tamaño de la organización el problema se complica. Las rigideces organizativas de estas empresas hacen más complicado un cambio si no hay alguien que lo impulse y demuestre con hechos y evidencias las mejoras que se generan en los proyectos que así se enfocan.

Los orígenes Ágiles han generado seguramente malas interpretaciones por parte de los responsables de desarrollo, responsables de metodología y otros actores relacionados con el Management en la ingeniería de SW, debido a determinadas apreciaciones, amenazas percibidas y falsos mitos alrededor de este modelo de desarrollo.

Romper con esos mitos es complicado y requiere de preparación, esfuerzo y un líder del cambio.

Los siguientes son dos enfoques o estrategias de adopción Ágil en la empresa

Bottom-up – de abajo hacia arriba

Esto es, un grupo concreto se erige en promotor del marco de trabajo en el seno de un proyecto/empresa. Con los beneficios obtenidos, siendo fundamental que sean medibles, es capaz de promover el cambio en otros equipos y generar una corriente emergente que va calando en estamentos más altos de la organización, hasta conseguir institucionalizar el cambio.

Esto es complicado y requiere haya “líderes ágiles”, que sean capaces de motivar con su entusiasmo a su equipo para que siga al líder en el cambio. Conseguir presupuestos en estos casos es tarea difícil y normalmente los esfuerzos en estos ámbitos se limitan a la incorporación de alguna herramienta de gestión de proyectos Ágiles gratuita de las muchas que hay en el mercado. A parte de esto, este equipo cambia su modelo de trabajo sin romper con la normativa actual, superponiendo a las prácticas actuales, las prácticas ágiles, enfocándolas fundamentalmente a:

  1. Conseguir que haya una mayor y mejor relación con el cliente/usuario, motivándole y animándole a participar más activamente en el proyecto.
  2. Que el equipo se auto-organice y acepte con responsabilidad y compromiso cada tarea que haya que realizar.
  3. Que las entregas de Sw del proyecto que se vayan produciendo sean siempre en plazo y con excelente nivel de calidad (que es la mejor manera de demostrar que esto funciona).
  4. Añadiendo poco a poco los artefactos Ágiles para verificar la bondad del modelo y su eficacia.
  5. Adoptando cambios en el modelo de desarrollo para conseguir automatizar al máximo posible las tareas relativas a una entrega.
  • Repositorio compartido de código fuente con herramientas para verificación de código.
  • Integración continúa de código que funcione mediante herramientas de integración continua.
  • Énfasis en el testing de cada funcionalidad (manual o automáticamente).
  • Implantación de una herramienta de bug-tracking integrada con el IDE (entorno de desarrollo integrado) que controle y de información sobre los cambios en el código y sobre el contenido detallado de cada entrega a desplegar.

Hasta ahora, para este enfoque de adopción no se ha mencionado ni una sola palabra que tenga que ver con artefactos concretos de Scrum o cualquier otra metodología Ágil , ni se ha hecho referencia al proceso Scrum (por ejemplo, centrándome en el modelo Ágil más extendido por el momento). El inicio de la adopción Ágil pasa por modificar los hábitos de trabajo, conseguir una alta motivación de tu equipo e implantar alguna que otra herramienta gratis o de bajo coste.

Otra cosa es el tiempo que se tenga que dedicar, tanto del “líder” en promover el cambio, como de los componentes del equipo en adaptarse y esforzarse por cambiar su manera de ver las cosas. Acudir a Internet para formarte sobre los procesos detalladamente es posible dada la gran cantidad de información disponible. Por otra parte, también puedes conseguir certificaciones Ágiles que den a tus conocimientos un nivel más de formalismo.

Top-Down – de arriba abajo

Esto es, cuando los estamentos de la organización son los promotores de la adopción del modelo y definen una estrategia para su implementación. El hecho de que la dirección sea la que hace los esfuerzos para “evangelizar” sobre la adopción del modelo, Ágil hace mucho más fáciles las cosas y en estos supuestos, se partirá seguramente de planes de formación a medida fomentados por la empresa para los integrantes de los grupos de adopción Ágil, entre otros muchos recursos que de manera corporativa se pondrán a disposición.

Por José Vázquez Sánchez
www.gestiondeproyectosit.es

 

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