Tecnologías para el fomento de empresas exportadoras

Si bien podemos constatar una mejora en lo que tiene que ver con la adopción y el uso de herramientas básicas, la brecha en la sofisticación de las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC) utilizadas es todavía relevante. Las encuestas disponibles apuntan al hecho de que, si bien las empresas medianas y pequeñas han reducido la brecha en infraestructura de TIC básica, el rezago de estas firmas aumenta de manera importante cuando se consideran las tecnologías de nivel más complejo y sofisticado

La informatización de las empresas puede analizarse desde dos perspectivas: (1) Infraestructura informática y (2) Objetivos del uso de las TIC.

Tres niveles de uso de las TIC

El uso de las TIC se basa en la infraestructura correspondiente, que en términos generales está compuesta por tres niveles:

  1. Infraestructura: tradicionalmente se refiere a las redes de telecomunicaciones, en la actualidad Internet puede incluirse en esta categoría
  2. Plataforma: conecta las redes con el nivel de aplicación. El equipo representativo de este estrato es la computadora personal. En los últimos años los teléfonos móviles e Internet móvil ganaron adhesión entre usuarios individuales y empresariales. En las empresas los equipos portátiles también se utilizan ampliamente para ingresar y producir códigos de barras.
  3. Aplicación: comercio electrónico (entre empresas, entre empresas y consumidores), intercambio electrónico de datos, gestión de la cadena de suministro. El intercambio electrónico de datos solía ser la principal aplicación de las TIC en las grandes empresas. A medida que las aplicaciones de las TIC migraron a Internet, las aplicaciones empresariales se diversificaron para incluir, entre otras cosas, el comercio electrónico y la gestión de la cadena de suministro, y las empresas más pequeñas fueron incorporadas al grupo de usuarios.

Propósitos del uso de las TIC

Los principales propósitos del uso de las TIC en el sector empresarial se orientan sobre todo a facilitar el flujo de información y compartirla:

  1. Brindar y compartir información: correo electrónico, páginas iniciales, páginas web.
  2. Eficiencia de los trabajos internos: software para el trabajo en grupo como la contabilidad, la planilla de sueldos y salarios y la administración del inventario.
  3. Colaboración con otras empresas mediante la conexión de redes: entre empresas, entre éstas y consumidores, intercambio electrónico de datos, gestión de la cadena de suministro, sistema de planificación de recursos empresariales, gestión de las relaciones con los clientes.

Para alcanzar estos objetivos las empresas siguen las tres etapas del proceso de informatización:

  1. Difusión de la información dentro de una empresa específica. Con este fin las empresas introducen computadoras personales y establecen redes de área local.
  2. Desarrollo e introducción de aplicaciones para lograr mayor eficiencia y racionalización del trabajo de oficina dentro de la empresa, entre otras cosas la contabilidad, la planificación comercial, la administración del personal, la planificación y el control de producción y la administración del inventario.
  3. El uso más avanzado de las TIC para compartir información y colaborar con empresas asociadas con el objeto de aumentar la eficiencia de la gestión de producción, inventario, ventas y distribución o para desarrollar la gestión de la cadena de suministro.

Es difícil realizar un estudio comparativo preciso en cuanto a la informatización de las empresas medianas y pequeñas utilizando las cifras oficiales, debido a las diferencias en la definición de las pequeñas y medianas empresas entre los países y las instituciones, así como a las diferencias en metodología, definición y año de divulgación de los indicadores relativos a las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC). No siempre se dispone de estadísticas gubernamentales confiables, sobre todo en los países menos desarrollados.

Las empresas que realizan un uso más intensivo y complejo de las TIC, que requiere de una Intranet combinada con programas informáticos de alta especialización, como los sistemas de Planificación de Recursos Empresariales (llamados ERP por su sigla del inglés Enterprise Resource Planning) y Administración de Relaciones con los Consumidores (llamado CRM por su sigla del inglés Customer Relationship Management), se encuentran en una etapa más avanzada. En este punto de la trayectoria de la incorporación de las TIC en las empresas, las inversiones se concentran en el soporte de infraestructura tecnológica y en mano de obra con alta calificación. Las empresas alcanzan una adopción profunda de las TIC cuando éstas, además de facilitar las actividades descritas de las etapas anteriores, también representan una ventaja para la innovación. Las innovaciones pueden verse potenciadas por una mayor interacción entre las distintas áreas de la empresa o mediante un contacto fluido y permanente con proveedores y clientes. Existen diferencias en la utilización de estos sistemas, que se relacionan con las capacidades tecnológicas, organizacionales y de absorción de cada empresa, y no solo con su tamaño o tiempo de vida. Por ejemplo, 21% de las pequeñas empresas en Argentina cuenta con un sistema ERP, razón que aumenta a 31% en las medianas y 59% en las grandes, mientras que en Brasil, los valores ascienden a 24%, 50% y 75%, respectivamente.

Estado de informatización actual en los distintos niveles

Plataforma: computadores personales

La introducción de computadoras personales en el sector empresarial está llegando a la fase de madurez en los países desarrollados. También en los países de desarrollo medio, aunque aún hay grandes brechas entre las pequeñas y las medianas empresas, casi todas las empresas grandes las han instalado.

Infraestructura: Internet

Casi todas las grandes empresas de los países desarrollados y semi avanzados en materia de TIC, hacen uso de Internet. Más del 90% de las grandes empresas estaban conectadas a Internet alrededor del año 2010, de modo que el índice de penetración nacional depende del grado de informatización de las PYMES. La brecha en la adopción de Internet es también evidente entre las pequeñas y las medianas empresas.

En América Latina el grueso del sector productivo, y en particular las empresas de menor tamaño, se encuentra en la primera o en la segunda etapa de desarrollo en términos de intensidad de las TIC utilizadas.

En general, en la primera etapa, en que no tienen accesos a las TIC elementales como por ejemplo una PC o Internet, se encontrarían principalmente las microempresas formales, algunas firmas pequeñas, el sector informal y a nivel sectorial principalmente muchas empresas que desarrollan actividades agropecuarias. Estas firmas representan un porcentaje importante del universo empresarial en la región que queda excluido del nuevo paradigma tecnológico.

La Internet y el uso del e-mail, se ubica un porcentaje importante de las empresas latinoamericanas. En particular, se trata de gran parte de las PYMES, mientras que a nivel sectorial aquí se encontrarían muchas actividades industriales, algunos servicios y el comercio.

En la tercera etapa se identifica un porcentaje menor de las empresas de la región, esencialmente empresas medianas y grandes, con una mayor presencia de actividades industriales y de servicios más especializados.

Por último en la cuarta etapa, donde la existencia de TIC implica adaptar el equipamiento y las capacidades del personal de la empresa, es posible ubicar en América Latina un porcentaje muy pequeño de firmas: esencialmente algunas grandes empresas (en particular transnacionales y grandes grupos de capital nacional) y algunas firmas de distintos tamaños que operan en sectores de mayor intensidad tecnológica, tanto al interior de la industria como en servicios especializados.

Se encuentran entre estas firmas las que hacen un uso de las TIC más intensivo y complejo, ya que se requiere de una Intranet combinada con programas informáticos de alta especialización como los sistemas ERP y CRM. En este punto de la trayectoria, las inversiones necesarias se concentran en el soporte de infraestructura tecnológica y en mano de obra con alta calificación. Por lo tanto, las empresas alcanzan una adopción profunda de las TIC cuando, además de facilitar las actividades descriptas en las fases anteriores, éstas también representan una ventaja para el desarrollo de innovaciones. Las innovaciones pueden verse potenciadas gracias a una mayor interacción entre las distintas áreas de la empresa o a través de un contacto más fluido y constante con proveedores y clientes.

Evaluando Software le propone a cada empresa conocer cuál es el nivel de madurez informática y las acciones que se debería tomar, en cada caso, para alcanzar mayores niveles de competitividad.

El mejor desempeño económico estará relacionado, en esta etapa, con el desarrollo de actividades de aprendizaje e innovación y con el respectivo impacto en la productividad de la empresa. De los datos disponibles se destaca el diferencial de acuerdo al tamaño de las firmas en la utilización de estos sistemas al interior de los países, lo que muchas veces se relaciona con las capacidades tecnológicas, organizacionales y de absorción de la empresa y no solamente con su tamaño o con el tiempo de vida de la misma.

Dentro del conjunto de aplicaciones que forman parte de la cuarta etapa, la computación en nube (cloud computing) representa una nueva oportunidad para las empresas. El cloud computing es un servicio que permite el acceso en línea a un conjunto de recursos informáticos configurables (redes, servidores, almacenamiento, aplicaciones, entre otros) que pueden ser provistos y liberados rápidamente con un mínimo nivel de gestión o interacción con un proveedor de servicios. Entre los potenciales beneficios derivados de su implementación, el principal es el ahorro, tanto en licencias como en la administración del servicio. Además, si se cuenta con infraestructura basada en cloud computing, la inversión necesaria en hardware se reduce significativamente, ya que se necesitarían sólo las terminales. Asimismo, este modelo conlleva importantes ventajas que se derivan de la ubicuidad del servicio, el que permite acceder a la información desde distintos lugares y dispositivos, del uso compartido de recursos, de la prestación bajo demanda y de una mayor eficiencia en el gasto energético.

Fuente: Entre mitos y realidades TIC, políticas públicas y desarrollo productivo en América Latina, Sebastián Rovira Giovanni Stumpo, CEPA

Adaptado por la División Consultoría de EvaluandoSoftware.com

 

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