¿Qué Software es apto para su empresa?

Acceda a nuestros evaluadores

El reciente anuncio de un nuevo acuerdo entre VMware y Amazon Web Services, ha tenido una acogida muy favorable en el mercado.

¿En qué consiste?

La nueva oferta permite a compañías que hoy ejecutan cargas de trabajo sobre VMware en sus propios centros de datos o nubes privadas, mover fácilmente, esas cargas o crear nuevos ambientes para que las ejecuten sobre VMware en la infraestructura global de Amazon, logrando con esto capacidades de escalabilidad ilimitadas. Esto incluye no sólo vSphere como hipervisor sino también VSAN y NSX como componentes de virtualización de almacenamiento y redes respectivamente.

¿Quién gana y quién pierde con este acuerdo?

Para los clientes es sin dudas una oportunidad de oro para aprovechar el concepto de nube pública, haciendo un uso no traumático de la nube de Amazon, y en este caso sin caer en la dependencia que genera el uso de AWS nativo. De este modo, logran la capacidad de escalabilidad ilimitada que proporciona Amazon, pero utilizan el mismo modelo operacional y el mismo conjunto de herramientas que usan en sus centros de datos para administrar y operar la nube pública. La posibilidad de gestionar las nubes privadas y públicas de manera consistente, y con un único modelo operacional reduce costos operativos y potencia y acelera la adopción del esquema de Nube Híbrida, que es, según todos los analistas, el modelo que se impone como paradigma de administración de recursos de IT durante las próximas dos décadas.

Las organizaciones de IT cuentan ahora con la posibilidad de tomar control sobre el uso de la nube pública, eliminar islas de “shadow IT”, adoptar políticas de control financiero y administración de recursos consistentes y eliminar requerimientos de operación duplicados. Las cargas de trabajo viven ahora en cualquier nube y pueden incluso moverse de la privada a la pública y viceversa sin restricciones.

Con este modelo, Amazon logra entrar en ambientes corporativos y consigue finalmente el acceso a la ejecución de cargas de trabajo empresariales y aplicaciones críticas que hasta el momento la gran mayoría de las empresas le habían negado. No le será posible en estos entornos generar la dependencia ineludible de la que dota a cargas de trabajo desarrolladas nativamente para AWS; sin embargo, ése es un dominio que podrá seguir impulsando en paralelo.

Proveedores locales de servicios de nube, o incluso jugadores globales como IBM o Empresas de Comunicaciones encontrarán un entorno de competencia más justo para enfrentar al gigante mundial de Cloud, quien al final de cuentas en estos entornos estará proveyendo simplemente infraestructura de hardware; y que podrán enfrentar a través de servicios de valor agregado ad-hoc, presencia local, conocimiento del cliente, partnership estratégico, servicios profesionales, velocidad por cercanía, etc.

Los más afectados probablemente sean Google, que se queda fuera de un acuerdo con VMware por segunda vez, y Microsoft, que suma una competencia alternativa fuerte para su oferta de nube; y muchos clientes que hoy corren aplicaciones Windows sobre vSphere podrán mover dichas cargas a AWS.

¿Qué Software es apto para su empresa?

Acceda a nuestros evaluadores