Incorporación de TIC en el sector productivo

Las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) han experimentado un desarrollo espectacular a lo largo de los últimos veinte años y han impulsado innovaciones que afectan a todos los ámbitos de la economía y de la sociedad. ¿Las TIC en sí mismas producen mejoras en la empresas?

Se puede afirmar que la utilización de estas tecnologías representa hoy una oportunidad para generar beneficios que pueden aportar de manera significativa no sólo al crecimiento económico, sino también a los procesos de inclusión social a través de mejores servicios en educación, salud y gestión gubernamental.

Las potencialidades de las TIC, en particular de las nuevas tecnologías como la computación en nube, generan efectos que sobrepasan lo económico y lo empresarial, y tienen un amplio espacio para mejorar sustantivamente otros aspectos del desarrollo.

El alcance de estas tecnologías en las áreas geográficas o sectores más desfavorecidos, así como sus diferentes aplicaciones, permite que, conjugado con la capacitación de quienes tienen acceso a ellas, se pueda sacar el máximo beneficio de las mismas, avanzando en la incorporación de estas personas a la economía de la información. Las evidencias de estas potencialidades quedan muy claras también cuando se consideran nuevas aplicaciones, como por ejemplo a nivel de salud y educación.

En los países desarrollados las TIC han tenido un rol importante en facilitar una dinámica de profundas transformaciones económicas que se han expresado en un aumento en la productividad, una transición desde economías industriales-manufactureras hacia otras basadas en servicios con un rol cada vez más relevante del conocimiento y una desverticalización de los procesos de negocios, permitiendo la desagregación de las cadenas de valor y su deslocalización internacional.

TIC y desempeño empresarial

La relación entre TIC y las distintas variables relacionadas con el desempeño empresarial (ventas, ganancias, productividad, ocupación, etc.) es bastante compleja y, en algunos casos, incierta.

Si bien es cierto que las firmas pueden obtener importantes mejoras en su desempeño a través de la incorporación de TIC, estos resultados potenciales no se generan de forma automática. Varios estudios han puesto en evidencia que para conseguir incrementos de la productividad es necesario que la introducción de estas tecnologías esté acompañada por cambios profundos en los procesos internos y en las relaciones de la empresa con proveedores, clientes y socios .

Las TIC son una de las piezas de un sistema complejo en el cual tienen que generarse sinergias entre los distintos elementos. En particular en el caso de aplicaciones más sofisticadas de estas tecnologías es posible conseguir aumentos de la productividad y mejoras en el desempeño de las empresas si al mismo tiempo se realizan cambios sustantivos en la organización de la empresa y en la gestión de los recursos humanos, especialmente aquellos dirigidos a una mayor autonomía de los trabajadores y a la descentralización de los procesos decisionales.

Sin embargo, los cambios requeridos para aprovechar realmente estas tecnologías conllevan procesos largos y costosos para las empresas de menor tamaño. De hecho, los esfuerzos necesarios para el acceso, la difusión y el aprovechamiento de TIC son mayores para estos agentes productivos debido a la limitada utilización de sistemas digitales y a la presencia de estructuras organizacionales relativamente simples.

Inversión y productividad

En el caso de América Latina hay estudios que analizan la relación entre inversión en TIC y productividad que muestran que el aumento de los gastos en TIC respecto del Producto Interno Bruto (PIB) no necesariamente se ha reflejado en un mejoramiento del nivel de productividad de los países. Si bien hay una correlación positiva entre las dos variables, el impacto no es lineal y el desempeño de cada país depende de varios factores, dentro de los que se destacan su estructura productiva, la distribución del ingreso, las complementariedades con el sistema nacional de innovación y los modelos organizativos de las empresas e instituciones (ver nota 1 al final del artículo).

Los investigadores  analizaron el vínculo entre TIC y productividad en las empresas de Argentina, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, poniendo énfasis en la complementariedad de las TIC con otros factores determinantes para el desempeño económico de las firmas, como la calidad del capital humano, las capacidades innovadoras y los cambios organizacionales. Los resultados obtenidos indican que el impacto de las TIC sobre las actividades de las firmas parece ser fundamentalmente indirecto, principalmente vía reducción de costos, actividades innovadoras y complementariedades con el capital humano; este efecto sería válido no sólo a nivel de las firmas sino que también a nivel agregado de la economía. Esta característica intrínseca de las TIC constituye una de las mayores dificultades para evaluar empíricamente el efecto directo de la introducción de las TIC en las empresas.

Otras investigaciones evidencian que el aporte esencialmente indirecto de las TIC al mejoramiento del desempeño de las firmas ocurre a través de las actividades de innovación.

Diferencia entre sectores

Es necesario establecer una distinción entre sectores intensivos en el uso de tecnologías y conocimiento, por un lado, y sectores menos intensivos en el uso de tecnologías y conocimiento. En los primeros las TIC, aunque sea de forma indirecta, tienen una mayor probabilidad de explicar los mayores niveles de productividad alcanzados por las empresas. En los segundos, en cambio, los aportes de estas tecnologías podrían ser bastante menos importantes, o directamente no significativos .
De la misma manera, las características de las aplicaciones basadas en TIC que las empresas incorporan también influyen en los resultados que se pueden obtener. De acuerdo a la complejidad y al campo de utilización de las TIC, los efectos sobre el desempeño de las firmas serán muy distintos. Por ejemplo es posible clasificar las aplicaciones según estas sean:

  1. Utilizadas en un área específica de la empresas (section-wide applications), como por ejemplo los software para contabilidad, manejo de inventarios, administración, control de ventas; es decir, aquellos que apuntan esencialmente a reducciones de costos.
  2. Aprovechables para la empresa en su conjunto (company-wide applications), como es el caso de ERP e Intranet.
  3. Orientadas a las relaciones entre empresas (inter-company applications), como por ejemplo SRM y Extranet.

Utilizando estas categorías se ha encontrado que en el caso de la economía de Japón los impactos sobre la productividad son más significativos en el caso de las inter-company applications .

En efecto, los distintos niveles de complejidad y la mayor o menor amplitud de los campos de utilización de las aplicaciones implican también diferentes niveles de cambio necesarios para implementar las herramientas seleccionadas en el funcionamiento y las capacidades de las firmas:

  1. Transformaciones en la estructura organizativa.
  2. Adopción de nuevos modelos de negocios.
  3. Adquisición de mayores y distintas habilidades por parte de gerentes y trabajadores.

Esto implica la realización de un conjunto de inversiones complementarias, distintas según la tipología de la aplicación incorporada. Estos son aspectos indispensables para conseguir mejoramientos en el desempeño de las empresas.

Las características de las firmas, en particular su nivel de conexión con otras compañías y el dinamismo de los mercados en los cuales éstas operan, influyen en la posibilidad de aprovechar determinadas TIC. Por ejemplo, las empresas exportadoras o aquellas conectadas a cadenas de proveedores de grandes transnacionales podrán aprovechar mucho más los beneficios potenciales de un sistema de banda ancha rápido y barato, en comparación con PyME que operan esencialmente aisladas.

Por otra parte, las características de los sistemas productivos son otro factor crítico. La elevada heterogeneidad estructural, tan característica de la región (que se observa tanto entre sectores como al interior de los mismos, e incluso entre empresas), además de influenciar la velocidad de adopción de TIC, tiene consecuencias también sobre los efectos potenciales de cualquier inversión relacionada con estas tecnologías. Más en general, el nivel de interconexión, tanto entre empresas como entre sectores productivos del conjunto de la economía, influenciará los resultados de las inversiones en TIC.

Las TIC no son una panacea. Pensar que éstas tienen de forma automática un efecto transversal en toda la economía, y por lo tanto impactan positivamente en la competitividad de todos los sectores, puede resultar al menos equivocado. El resultado de su incorporación se mide, fundamentalmente, por los cambios estructurales que se producen en las empresas.

Fuente: Sebastián Rovira, Pietro Santoleri, Giovanni Stumpo, Entre mitos y realidades, CEPAL

Adaptado por la División Consultoría de EvaluandoSoftware.com

 

 

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