¿Qué validez tiene la informatización de la documentación médica en los procesos judiciales? Esas y otras inquietudes han dificultado la expansión de un sistema informático sin dudas ventajoso y han conducido a la adopción de medidas de utilización parciales, ya que en la actualidad, a pesar de contar con la herramienta electrónica, se continúan imprimiendo y firmando todos los documentos.

Ya se sabe que en toda institución médica la historia clínica de cada paciente es el archivo más importante, ya que contiene información vital tanto como la para la gestión médica, así como la administrativa y legal. En este sentido, las ventajas comparativas de la informática frente al papel son innumerables desde todo punto de vista, ya sea: operativo, de seguridad, económico y aún, ecológico. No obstante, aún hay mucha resistencia al cambio ¿A qué se debe?.

Aspectos médicos-legales

Los cambios ocurridos en las últimas décadas en el sistema prestacional requieren el acceso y la integración de la información de los pacientes entre los profesionales, los centros diagnósticos, los hospitales y los pagadores. En este aspecto, la historia clínica no sólo cumple fines médicos sino también administrativos, estadísticos y legales. Para ello, como mencionamos anteriormente, contar con una historia clínica electrónica podría otorgar muchas ventajas tanto en la parte médica, como en la legal, operativa y económica. Claro que, debe cumplir con una serie de requisitos para que pueda ser reconocida como una herramienta demostrativa válida en los tribunales.

Algunos problemas a resolver

Al presente, la mayoría de la información asistencial en las clínicas, sanatorios y hospitales no se encuentra computarizada. La informatización del sector salud se encuentra retrasada, particularmente entre los prestadores.

Por otro lado, se suman las dudas acerca de la validez legal de los documentos informáticos con escasos mecanismos de seguridad y algunas dificultades operativas determinan que en el sector salud, a diferencia de otras industrias donde la nueva tecnología reemplaza a la anterior, la informática conviva con el papel, aunque no exista ningún imperativo legal que priorice la validez de la firma manuscrita por sobre la firma electrónica o digital.

La situación actual

En la actualidad, los profesionales del equipo de salud escriben más, generan más órdenes de estudios y deben justificar sus pedidos ante los financiadores en papel, reproduciendo en forma geométrica la producción de documentos en este soporte, que a su vez son fotocopiados y faxeados en numerosas oportunidades, con la amenaza a la confidencialidad que esto significa.

Se requiere entonces no sólo de invertir en equipamiento y desarrollo de software sino también producir un cambio de hábito entre los profesionales que permita pasar de la cultura del papel a la cultura informática. Resulta necesario avanzar en el cambio cultural que consienta una correcta implementación de la solución.

Es cierto que todo cambio crea dudas e inseguridad ante lo desconocido, por ello es que se debe trabajar en forma conjunta entre profesionales de la salud, en informática y en derecho, para brindar todas las garantías necesarias a los usuarios del sistema. Por todo lo expuesto, en este terreno, aún hay mucho por hacer.

Adaptado por la División Consultoría de Evaluando Software con autorización de Biblioteca Virtual Noble.